jueves, 30 de junio de 2011

MI TRISTEZA











No es triste mi tristeza,
Desde niño la llevo en la mirada
Como la única herencia de mi madre.
Tiene el sereno brillo de esa lágrima
Que sólo se derrama en el instante
En que el alma se aleja hacia otra vida.
No empaña la alegría, no es amarga,
No es oscura ni fría, no es huraña;
Tiene el color del mundo de mi infancia.
No es triste mi tristeza.
Ni me deja ni la quiero dejar,
Somos lo mismo.
El tiempo nos hermana,
Nos funde en su crisol.
                                       Esta que ahora
En el fugaz presente, me acompaña,
Será mi irrenunciable sudario de mañana

miércoles, 29 de junio de 2011

MEU AMOR













Navegar por tu cuerpo como un viejo marino
Que conoce y respeta la mar donde se adentra
Feliz cada mañana.
Navegar por tus ojos como un minero ansioso
Que aquilata en silencio, esas dos esmeraldas,
Cual preciado tesoro.
Entre espuma y corales,
Y el brillo de las gemas que reflejan tu alma,
Quiero vivir en ti mi juventud perdida,
Erupcionar de nuevo apagados volcanes,
Y envolverte en el fuego que al corazón inflama.

  

lunes, 27 de junio de 2011

CINCO DÍAS


                                                                        







                                                   A Lucia.

Llegaste de esos días azules de la infancia
Que uno de mis poetas evocaba al morirse.
Con un te quiero, un beso y tu sonrisa
Hicíste añicos todas mis dudas y tristezas.
Se bienvenida amor, pon tu trono en mi alma,
Reina en ella y acepta lo poco que me queda
Después de mil batallas y otras tantas derrotas.
Y aunque jamás entienda qué te impulsa a quedarte,
A elegirme entre tantos que me ganan en todo,
Déjame que te sirva mientras mi cuerpo aguante,
Que te devuelva en besos lo mucho que me has dado,
Que alfombre de ternura tus noches y tu días,
Que te regale a diario palabras y silencios,
Y cuide que en tus ojos no falte la alegría.




domingo, 26 de junio de 2011

REGRESO













Uno es deudor de sus palabras
Hasta que al fin rompe con ellas
Para vivir su propia vida.
Soy el de ayer pero distinto;
Soy lo que soy pero sin cargas,
Porque no pesa la esperanza.
Y quien lo entienda que se quede;
Quien no lo acepte que se aparte.
Debo cuidar mis cinco auroras,
Mis cinco ocasos, sin que nadie
Venga a cubrirlos de cenizas,
De oscuras dudas o reproches.
Renuncio a dar explicaciones
Por ser feliz, ni necesito
Pedir perdón por mi alegría,
Al que le duela y no comparta
Lo que ahora siento, le agradezco
Haber estado en los momentos
Más complicados de mi vida.
Yo nunca olvido los favores:
Y sabré dar sin que me pida.
Al que se alegre y me comprenda,
Tendrá las llaves de mi vida,
Que es poca cosa, pero es todo
Lo que el amigo necesita.


domingo, 19 de junio de 2011

LA VELETA ROTA












El corazón de hierro de la veleta,
Un día, oxidado,
se cansó de latir.
También las cosas mueren.
El viento ya no tuvo en esa calle
Un dedo fiel que le marcara el rumbo,
Y los hombres,
Dejaron de saber dónde iba el viento.
Nadie quiso arreglar su cuerpo roto,
Se quedó en el tejado el esqueleto
De la veleta muerta,
Como un macabro adorno,
Señalando
Un misterioso punto del paisaje,
Del tiempo, de la espera. 


sábado, 18 de junio de 2011

ZOMBIES













Jamás voy a tratar de convencerte;
Engáñate si quieres,
La sociedad del bienestar, del lujo,
Siempre ofrece un remedio,
Un sucedáneo,
Un eficaz placebo;
Si lo tomas, te sentirás mejor,
Verás las cosas
Desde el lado correcto e inofensivo.
Diariamente podrás desinformarte
Con el mismo periódico o emisora;
Disfrutar de tu coche, de tu casa,
De tu mujer, de tus hijos, del perro,
De tu estupendo empleo,
De la tele-basura y los best-sellers.
Para evitar respuestas inquietantes,
Mejor no preguntarnos cómo estamos,
Entre el hola y adiós de cada día.



viernes, 17 de junio de 2011

RECORDANDO MI MUERTE











Sobre un lecho de sombras y misterios,
El vientre de la noche pare al miedo.
Horrible pesadilla en la que el hombre
Sueña estando despierto.
Al frío cristal de mi ventana acude,
Como un presagio el viento.
En la estancia,
Las flores ya marchitas,
El humo de las velas y el incienso,
Mezclan su olor,
Dejando en el ambiente
Un perfume dulzón a cementerio.
Marca el reloj las tres,
Crujen los muebles,
Se estrechan las paredes
Y del techo,
Cuelga una triste araña que no sabe
Que hacer en el invierno.
Mi corazón cansado,
De repente,
Se olvidó de latir.
Busco la medicina…
No la encuentro.
Estoy solo,
La casa está vacía;
Todos se fueron
-Menos yo-,
A mi entierro.